domingo, 28 de noviembre de 2010

El mal y el temor según la metafísica

Según la metafísica, el mal no existe


Dios, ese gran arquitecto, ingeniero, artesano, carpintero... que decía la canción, es perfección, belleza, sabiduría.
Dios es TODO.

Por tanto, es imposible que algo bello, sabio, bueno, pueda ser malo o contener algo malo.
Si Dios no contiene el mal en sí mismo, es imposible que Dios genere algún daño a los elementos de la creación.
Por tanto, Dios es bondad, es el bien, y sólo genera el bien.
Dios sólo manifiesta belleza, armonía, sabiduría y perfección.

Entonces, ¿por qué tenemos miedo? El temor frena nuestro progreso, no nos deja avanzar. Una persona temerosa es como un poderoso jet parado en una pista de aterrizaje. ¡Toda esa fuerza y potencial parado! ¿Cómo puede ser? La confianza es el combustible que lo arranca. No hay que temer. Si alguien no quiso participar de nuestro amor, de nuestra amistad, se lo perdió él o ella.

Yo soy muy amable.
El hecho es que me caigo bien.
Soy un muy buen partido
Me siento bien
Pienso que Dios está contento comigo
Le gusto a Dios


Negar esto es manifestar temor. No es ser altivo. Es tener fe, en nosotros mismos. Si Dios es nosotros, ¿quién puede estar contra nosotros?. El temor es lo contrario a la fe. Es una trampa. Debemos dejar de determinar nuestro valor y nuestra estima basándonos en cómo otros nos han tratado en la vida. Hay una oración muy bonita de Conny Mendez en este sentido, que nos libera del temor:

Niego el temor.
Dios no creó el temor, luego no tiene otra existencia que la que yo le quiera dar.
Yo no acepto, no deseo más esta apariencia creada por mí.
Suelto y dejo ir toda sombra de temor en mí.
Juan Apóstol dijo: El amor desarraiga todo temor.
Dios es amor, yo soy su hijo, soy hecho en, por, y de amor.
Esta es la verdad.
Gracias, Padre
.

Con esto vemos que el miedo, el temor, es una creación humana. Como tal, el miedo y el temos son ilusiones que debemos eliminar. El miedo atrae cosas que no queremos a nuestra vida, y frena y bloquea nuestra evolucion personal. Recitando tantas veces como sea necesario esta oración estamos decretando que somos valientes, que no tememos nada, porque el mal no existe. De esta forma, podemos cambiar nuestra realidad pensando y calificando las cosas de forma correcta, decretando en positivo.

Toda palabra y pensamiento negativo debe ser eliminado en nuestra manera de pensar, expresarnos y de hacer. Pensad en el mal que hacemos cuando hablamos de la crisis, del paro, de lo mal que va el mundo... borremos todo esto. Pidamos un mundo de armonía, abundancia, paz. Tenemos que llamar a las cosas que no son (las que no existen) como si fuesen (como si existiesen, para atraerlas, manifestarlas)

Aquí van una serie de instrucciones que pueden ser muy útiles.




Estos decretos positivos que hacemos pueden ser en forma de pensamiento o de palabra. Recordemos que el pensamiento tiene fuerza, y la palabra mucha más. Si nos asaltan pensamientos negativos respecto a un tema, o se nos escapan comentarios que no son correctos, automáticamente debemos intentar corregirlos, con frases como:

Yo te borro y te quito poder, y lo que deseo en realidad es...(decir lo positivo)

Por ejemplo: si me duele mucho la pierna y digo:
¡Cuanto me duele la pierna!. Las medicinas no me hacen nada.

Debo inmediatamente decir:
Yo te borro y te quito poder. Yo soy la salud perfecta, la armonía en mi cuerpo.

Es un trabajo duro, porque constantemente tenemos que pulir nuestro pensamiento, pero de eso se trata. De modificar nuestro pensamiento, porque modificando lo que pensamos manifestaremos las cosas correctas (recordad el principio hermético de que lo que es arriba, es abajo).

Os adjuntamos aquí más decretos que pueden serviros:



Otro día le dedicaremos un espacio a a la amargura, el resentimiento y la falta de perdón, otro aspecto que deberíamos mejorar en nuestras vidas.

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